Al principio del libro, José Emilio Pacheco, hace una descripción de la época en la cuál era presidente de México Miguel Alemán (1946-1952). Es una crítica social, que describe lo que el personaje observaba, como caricaturas, películas y personajes. Crisis en el país, inundaciones, epidemias y pero sobre todo, la esperanza de que en el dos mil se modernizara y pacificara la situación social, era lo que reinaban en la población de esa época.  Comienzan a ponerse de moda las palabras en inglés, así como la comida, bebidas y algunos automóviles. Poco a poco, se comienza a dar una “modernización” por parte del Señorpresidente, sin embargo él protagonista, comenta que eran construcciones sin acabar, por lo que todo era falso o interminable.

Ya en los demás capítulos, hablaba de las personas a su alrededor, como Bernardo Mondragón, el profesor de la clase, así como Jim, que nación en San Francisco, Toru que es japonés, Peralta y Rosales, sus compañeros de clase.

Carlos, el protagonista, narra que vive en la colonia Roma, un lugar que esta junto a la colonia Doctores, pero que a diferencia de ésta, en Romita, acechaba el señor del costal y el roba chicos, lo cual entiendo como un lugar con mucha delincuencia y pobreza.

También describe las “batallas en el desierto”, pues las llamaban así por encontrarse en un terreno con mucha tierra y nada de vegetación o edificios cerca. El niño no entendía lo que era una guerra, a diferencia de sus padres que habían vivido en ella, pero jugaba a las batallas con sus amigos.

Jim es prácticamente el único amigo de Carlitos, y se pregunta por qué si Jim es hijo de un funcionario, asiste a una escuela pública y no tiene tanto dinero. Se pregunta, por qué la mamá de Jim vive en un edificio cerca de la escuela, haciendo conjeturas, sobre la infidelidad del padre y comentando los rumores que existen en la escuela sobre Jim, sin embargo él decide no creer en eso y recordar que Jim es un buen amigo.

A la par de su relato, hace una crítica sobre el gobierno. Dice que se roba mucho dinero, se explota a la gente, se hacen falsas promesas, se vende al extranjero y se realizan actividades injustas y corruptas, dejando a la población cada vez más pobre.

Carlitos es invitado a casa de Jim, y al encontrarse con su mamá, se enamora perdidamente de ella, intentado comportarse de la mejor manera para impresionarla, quedando totalmente ilusionado y enamorado, sin embargo sabe bien, que nada puede suceder entre ellos. Cada día se enamora más de Mariana, pero le es imposible volver a encontrársela cuando iba a casa de Jim, intentando sacarle información a él, pero siempre era muy poca.

Estando en clase, Carlos no se contiene las ganas de ir a visitar a Mariana, y se escapa de la escuela. Llega al departamento y es ella quien le abre. Muy preocupado, exaltado y replicando que no le comentara nada a nadie, él se decide a decirle que estaba enamorado de ella. Mariana lo toma de la mano y le hace saber que eso no es posible, pues ella es muy grande para él. Al regresar a su casa, el profesor Mondragón y Jim ya habían llamado preguntando por él, y es a partir de aquí, que las sospechas sobre si él había visto a Mariana y si estaba enamorado de ella, se hacen muy evidentes ante su familia, amigos de la escuela y sobre todo con Jim.

Toda ésta situación, orilla a sus padres a creer que estaba loco o mal de la cabeza, llevándolo con el sacerdote para librarlo de pecado y pagar su penitencia, después con el psiquiatra quien lo cuestiona y pide que realice una serie de cuestionarios para saber sobre su estado mental.

Después de muchos años, Carlitos y su familia, se cambian de casa, de escuela y sus hermanos se van a estudiar a Estados Unidos. Pero un día, Carlitos se encuentra a Rosales, un amigo de la infancia, quien le confiesa que Mariana ha muerto, probablemente se suicido y que Jim ahora está en San Francisco con su verdadero papá. Carlos no puede creerlo y se decide a ir en búsqueda de Mariana y Jim, sin embargo, al llegar al edificio todos le dicen que ahí nunca vivió alguien con esos nombres, nadie puede darle señales sobre ellos.

Probablemente el papá de Jim mando a callar a todos, quizá ella no murió, pero lo que sí pasó, es que Carlos nunca pudo dejar de recordar que estaba enamorado de ella.

 

    Autor

    Las batallas en el desierto. José Emilio Pacheco